La Liga
Koke ha sido uno de los jugadores más criticados esta temporada por la afición atlética. Se han llegado a escuchar murmullos en el Wanda Metropolitano y en redes sociales se ha pedido su suplencia, pero Simeone siempre ha sido fiel al capitán rojiblanco considerándole pieza indiscutible.
La valía del canterano, siempre menospreciada, se ha visto patente en su ausencia prolongada por una lesión de la que recayó cuando parecía que iba a volver. En este periodo el Atlético de Madrid se ha despedido de dos títulos (Supercopa y Copa del Rey), además de enterrar sus opciones en Liga. Sin el capitán, la medular rojiblanca no ha funcionado, carente de ese pegamento que aporte en las dos mitades del campo, destruyendo y creando como hace Koke cuando consigue mostrar su mejor versión.
En la tarde de ayer recibió el alta médica y entró en la convocatoria para jugar esta noche ante el Granada, aunque Simeone no confirmó si partirá de inicio o saldrá desde el banquillo. El Atlético, que ya piensa en su duelo de Champions, no puede descuidarse en liga si quiere clasificarse para la máxima competición europea la próxima temporada.
Koke aportará más ritmo al equipo, además de equilibrio, pausa, inteligencia y un extra en la creación. Un trabajador incansable que no luce pero ha demostrado ser insustituible en este equipo. Ya es momento de empezar a valorar su importancia.
