La Liga
La recuperación de Ansu Fati en el FC Barcelona no ha cumplido los plazos que esperaba el conjunto blaugrana y todo parece indicar que el jugador acabará pasando por el quirófano, algo que terminaría de romper su temporada. El futbolista azulgrana está preocupando muchísimo a la directiva culé desde que cayó lesionado, ya que su recuperación no va por el buen camino y los médicos no descartan volverlo a operar.
El primer pensamiento del jugador tras lesionarse en noviembre fue la de volver para la eliminatoria de Champions en los octavos de final. Ansu Fati quería estar listo para el tramo más importante de la temporada, pero lo cierto es que va a ser muy complicado volver en esas fechas ya que sigue teniendo molestias y complicaciones en su maltrecha rodilla. Habrá que ver como reacciona en los próximos días pero lo cierto es que la lesión del joven jugador no pinta para nada bien y todo parece indicar que podría terminar por perderse la temporada completamente.
La Juve dispuesta a echar el resto
El habilidoso atacante blaugrana continúa centrado en su recuperación para volver cuanto antes. Sin embargo, pese a no estar en la actualidad deportiva, debido a su lesión de larga duración, los ‘grandes’ clubes europeos le siguen muy de cerca. Según Calciomercatonews, los italianos piensan en el jugador azulgrana para suplir una hipotética salida de Cristiano Ronaldo. El astro portugués podría estar pensando en acabar su carrera en Estados Unidos y es por ello que los juventinos se estarían empezando a mover para ocupar el hueco que deje el luso.
Por otro lado, el mismo medio señala que Ansu Fati es un viejo deseo de Fabio Paratici, director deportivo de la Juventus, y la salida de Cristiano podría ser el detonante que le haga ir a por Ansu definitivamente. Cabe recordar que el Barça podría desprenderse del jugador por 80 millones como mínimo, pero la realidad es que el Barça ya tuvo ofertas superiores el pasado verano, del Manchester United en concreto, y desde el club azulgrana se remiten en todo momento a la cláusula de rescisión que es de 400 millones de euros, una cifra que rompería todo tipo de ‘récords’ en forma de traspasos.
