Llevamos tres jornadas de liga y muchos jugadores ya empiezan a postularse como las grandes revelaciones de la temporada. Los habituales del mundo Fantasy han aprovechado estos parones por compromisos internacionales para realizar sus apuestas y armar sus equipos con ese jugador que les asegure un rendimiento constante durante toda la temporada.
El rey en estos lares es Messi, pero su elevado precio dañaría cualquier presupuesto, lo que hace inviable una ofensiva por el Argentino (aunque si en algún momento es posible es ahora con su lesión). Pero vamos a centrarnos en otros nombres más económicos por los que vale la pena apostar. En este caso, hay que tener en cuenta el aspecto “oportunidad”, por lo que habría que desechar futbolistas con el precio inflado por su gran inicio, del perfil de Denis Suárez, Joan Jordán o Martin Odegaard. Eran buenas apuestas al principio de temporada pero ahora su elevado caché les desactiva como buena inversión.
En caso de tener dinero y poder realizar un clausulazo para quitarle un crack a un oponente, apostaría por algún perfil de rendimiento seguro que no ha empezado entonado la temporada, por lo que tendrá un valor más bajo de lo habitual. Descartados Parejo y Morales, que renacieron la pasada jornada, una posibilidad es la de Iago Aspas, que es un aval a nivel estadístico y convivirá en un Celta que tiene a su disposición un caudal ofensivo impresionante. Otra opción, una vez no ha llegado Neymar, es apostar por Luis Suárez, que tras la lesión volverá fuerte para acercarse un año más a sus cifras goleadoras en un Barça que no tiene repuesto para él.
Si se trata de jugadores que se escapan a tu presupuesto, puedes optar por perfiles más modestos pero que apuntan a explotar en breve, como Borja Iglesias en el Betis o Diego Costa en el Atlético de Madrid. Otros nombres apetecibles para quienes confíen en las buenas rachas son Gerard Moreno, Loren, Raúl García y por supuesto Benzemá, aunque este último también habrá disparado su valor.
Aconsejamos no dejarnos llevar por el hype en jugadores que no aseguran rendimiento a largo plazo, como los casos de Bale, James, Carles Pérez o Ansu Fati, irrupciones que se irán presumiblemente desinflando o en el caso del galés nos tendrá siempre temiendo una de sus habituales lesiones. Si vas a pagar un clausulazo, hazlo con la cabeza fría y la decisión bien tomada. Opciones no faltan.