André Onana está cada vez más cerca de regresar a casa. El que fuese canterano del Fútbol Club Barcelona durante cinco temporadas, en los años comprendidos entre 2010 y 2015, podría marcharse de nuevo a ‘Can Barça’ tras su prolífera etapa en el Ajax de Ámsterdam donde se ha desarrollado y se ha convertido en uno de los mejores guardametas del mundo. Y en la operación, el Barça está dispuesto a incluir hasta tres futbolistas: Neto, Carles Aleñá y Riqui Puig.
Obviamente, la salida del guardameta brasileño estaría asegurada, ante la inutilidad de contar con dos guardametas suplentes de lujo a la alargada sombra de Marc-André ter Stegen. El brasileño reforzaría el hueco del camerunés en el Johann Cruyff Arena, además de los dos canteranos nombrados anteriormente.
Riqui Puig y Carles Aleñá entran a la perfección en los planes de futuro de Erik ten Hag y del cuadro holandés. Dos mediocampistas criados en La Masía, con esa capacidad en sus botas para operar con esa facilidad en el juego combinativo y asociativo, en la salida de balón desde atrás, y en la profunda creación de juego ofensiva desde el centro del campo.
A priori, habría que ver las condiciones de la operación (si son cedidos o en propiedad), porque de ser así, el cuadro blaugrana obtendría un guardameta dirigido a la suplencia y perdería a posibles piezas importantes del futuro culé.