La Liga
¿Qué habría pasado si en las últimas temporadas el FC Barcelona hubiera decidido hacer como venía haciendo y hubiera apostado por canteranos? ¿Cuánto dinero se habría ahorrado la entidad culé en fichajes que no están terminando de dar la talla? Nadie sabe qué hubiera ocurrido, ya que el fútbol es así de imprevisible, pero creo que por cada compra que se ha hecho se ha desperdiciado a algún muy buen jugador del fútbol base azulgrana.
La defensa es una muy buena prueba de ello. En los últimos meses el Barcelona se ha desprendido de un lateral izquierdo que a día de hoy está triunfando en el Benfica, -Alejandro Grimaldo-, y de un central como Marc Bartra, actualmente titular indiscutible en el Borussia Dortmund. Dos jugadores que se marcharon por alguna razón, pero que habrían salido menos caros que Jérémy Mathieu, Thomas Vermaelen o Lucas Digne, por ejemplo.
En el centro del campo ocurre algo parecido, con el añadido de que la historia es mucho más surrealista. El protagonista, un Thiago Alcántara que, lesiones al margen, ha demostrado ser uno de los mejores interiores del mundo. Se marchó del Camp Nou y en su lugar han ido llegando otros como André Gomes, por citar al nombre de moda en Can Barça.
Y finalmente, la delantera. Todo el mundo sabe que, con la MSN en la Ciudad Condal, pocos jugadores escogen quedarse en Barcelona. Sin embargo, hay tres delanteros que actualmente están jugando en equipos de primer nivel, -como son Jonathan Soriano, Adama Traoré y Gerard Deulofeu-, que habrían salido mucho más baratos que fichajes del nivel de Paco Alcácer o Arda Turan.
