La Liga
Carles Aleñá está viviendo una temporada complicada, inesperada, difícil de llevar… aunque de mucho aprendizaje, en mi opinión. El joven centrocampista catalán, -que por contrato debía ascender al primer equipo este curso-, no pudo empezar la pretemporada a las órdenes de Ernesto Valverde por una grave lesión sufrida en junio. El técnico extremeño, sin embargo, es consciente de su empeño y ha querido premiar su actitud.
“La idea era que se integrara con nosotros y, como venía de una operación larga y no sabíamos cómo podía evolucionar, que en momentos determinados pudiera entrar con el segundo equipo. Hablé con él, me dijo que quería jugar si no venía convocado. Juega con el 'B' de vez en cuando y ahora viene convocado con nosotros”, ha explicado Valverde en sala de prensa. “La lista de convocados no es un mensaje ni para Malcom ni para Denis, sino para Aleñá. Lo está haciendo bien, creo que nos puede ayudar y por eso ha entrado”, ha zanjado.
Decisión que, más allá de ser un mensaje para unos o para otros, deja clara una cosa: Valverde premia el trabajo, la predisposición, la humildad y la buena actitud. Algo que no sé si les faltará a quienes parecen no existir para ‘el Txingurri’, pero que sí le sobra a Aleñá. Con André Gomes en Liverpool, Paulinho en China, Samper lesionado, Denis fuera de las listas… parece ser que el joven canterano culé es una opción muy tenida en cuenta por el entrenador azulgrana.
