La Liga
Luis Enrique quiso mandar ayer un mensaje a los jugadores del primer equipo del FC Barcelona. Ante el Hércules, en Copa del Rey, el técnico asturiano alineó a los menos habituales, no por menosprecio al rival, sino para que estos demostraran al barcelonismo que atesoraban el nivel suficiente para vestir de azulgrana. Varios decepcionaron, sin embargo, unos pocos aprovecharon la noche de ayer para brillar en un gris encuentro.
El gran protagonista fue, sin duda alguna, Carles Aleñà. El joven centrocampista del filial, -del que no podemos obviar que sólo tiene 18 años-, debutó ayer en partido oficial con el primer equipo del Barça. Y lo hizo a lo grande. Pocos minutos después del 1-0 de Mainz, y con el Barcelona todavía convaleciente, el habilidoso interior cogió el balón y, desde 30 metros, superó al portero local con un potente zurdazo.
Sin embargo, no fue el único. Quizás fue el más trascendente, sí, pero no por ello fue el único que pareció desear aprovechar la Copa para evidenciar su nivel. Otros hombres como Denis Suárez, Rafinha o Aleix Vidal demostraron, con su insistencia, que quieren gozar de más continuidad en el once culé. Así como otro joven del segundo equipo, de nombre Marc Cardona, que llevó más peligro en 20 minutos que Paco Alcácer en 90.
