La Liga
El Atlético de Madrid atraviesa un inicio de curso lleno de dudas en ataque, y el caso de Julián Álvarez preocupa especialmente dentro del vestuario y el cuerpo técnico. El delantero argentino, llamado a ser la gran referencia ofensiva del equipo esta temporada, no encuentra el camino del gol y sus registros actuales empiezan a generar inquietud.
El Atlético de Madrid echa de menos los goles de Julián Álvarez
El exjugador de River Plate y Manchester City, al que Diego Simeone considera “la pieza más talentosa del ataque”, acumula ya más de un mes sin celebrar un tanto. Su único gol llegó con aquella falta directa en Cornellà, un destello que parecía presagiar su explosión definitiva en el conjunto rojiblanco. Sin embargo, tal y como apunta el diario AS, desde entonces no ha vuelto a marcar y su sequía comienza a ser un lastre en la delantera colchonera.
La visita a Mallorca fue un fiel reflejo de la frustración que vive. Arrastraba problemas físicos en la rodilla, falló un penalti (el primero que desperdicia en competiciones europeas) y se marchó sustituido al minuto 62 con visible enfado. “Siempre me pasa a mí”, se le escuchó mientras tomaba asiento en el banquillo. Para colmo, el guardameta rival, Leo Román, firmó una actuación estelar que le negó otras ocasiones claras, incluido un remate con giro que parecía destinado a la red.
Las estadísticas tampoco ayudan: en los primeros cinco partidos de la temporada apenas ha generado una gran ocasión clara, aquella que acabó en el poste frente al Espanyol. Los datos de expected goals en Son Moix (1,09) se disparan por el penalti, pero la realidad es que sus apariciones en el área rival son cada vez más escasas.
Más allá de los números, su influencia también se ve reducida. Sí ha repartido una asistencia, a Pablo Barrios frente al Villarreal, pero en esa misma acción se resintió de la rodilla, lo que le impidió estar disponible contra el Liverpool en Anfield y condicionó su estado físico en Palma. Se nota su calidad en cada toque, pero no logra ser determinante, justo cuando el equipo más lo necesita.

El problema no es solo suyo. Ni Griezmann, ni Sorloth, ni Raspadori han asumido el papel de goleadores. El noruego, en particular, transmite una preocupante falta de conexión con el juego y acumula fallos clamorosos que desesperan al cuerpo técnico. El francés, por su parte, tampoco está fino de cara a puerta, mientras que el italiano aún no termina de aclimatarse.
El calendario inmediato del Atlético no da margen de error: Real Madrid y Rayo Vallecano aparecen en el horizonte, duelos que exigirán la mejor versión de todos sus atacantes, pero sobre todo de Julián Álvarez. El club sabe que, si la Araña recupera la confianza y el instinto goleador que lo llevaron a conquistar el mundo con la Selección Argentina, el equipo podrá aspirar a todo.
De momento, la preocupación es evidente: el Atlético de Madrid necesita goles y echa en falta los del argentino, quien debe dar un paso al frente para confirmar que puede ser el auténtico líder ofensivo del proyecto de Simeone.
