La Liga
Matías Zaracho (1998) se ha convertido en uno de los principales objetivos de los grandes equipos del balompié internacional como, por ejemplo, el AC MIlan que ve en él una de las piezas que puede liderar el proceso de reconstrucción que necesita uno de los máximos ganadores de la UEFA Champions League. Y es que, en Racing Club de Avellaneda, el mediocampista está mostrando un rendimiento que lo ha posicionado como uno de los talentos más importantes del último tiempo en la Superliga Argentina. Pero, más allá de eso, es momento de analizar sus virtudes, rasgos a mejorar y como está evolucionando dentro del ecosistema de Sebastián Beccacece.
¿Cómo juega Matías Zaracho?
Es un volante interior de perfil derecho de pequeña estatura (1,70cm de altura) que destaca por su buen manejo de la pelota, agresividad a la hora de pasar al ataque y sus movimientos sin pelota para atacar los espacios, un rol que tiene caracterizado en su club donde, partiendo desde el carril interior, detecta las zonas libres para poder atacarlas aprovechando el contexto que le generan sus compañeros de manera posicional. Dichos movimientos se evidencian en su mapa de calor donde, más allá de moverse por diferentes zonas, se marca con claridad los espacios que llega a pisar con sus desplazamientos ofensivos. No destaca por participar en el inicio de la jugada (en este renglón destaca Lolo Miranda en el esquema de Racing).
Mapa de calor en la Superliga Argentina:

Por otro lado, Zaracho destaca por su buen manejo de la esférica sea para pasarla (33 pases precisos en la Superliga para una efectividad del 85% y más de un pase clave por partido) como para eludir rivales aunque, en este último renglón, no es tan creativo (1.5 regates completados por partido). Es disciplinado a nivel táctico, es decir, que no pisa zonas que no debe pero siempre intenta ser opción de pase para verticalizar con un giro, un control o un pase agresivo.


A nivel defensivo, por otro lado, destaca por su capacidad para presionar en campo rival y dominar en los duelos individuales (6,4 duelos ganados por partido y 1.5 intercepciones por partido). Con su energía –que viene de la mano con su juventud, se convierte en una pieza clave en cualquier escenario que decida tomar el equipo en las fases sin pelota. En el caso del equipo de Sebastián Beccacece, Matías Zaracho es clave dentro de la presión adelantada – más la presión tras pérdida- y en el bloque defensivo si el rival consigue superar la línea de presión.

En conclusión, Matías Zaracho es un mediocampista con recorrido, buen ataque de los espacios –sea para fijar o aparecer- y buen trato de la esférica para participar en la verticalización de la jugada. A nivel defensivo se siente más cómodo en un conjunto que busca recuperar lo más cerca posible del arco rival.
