La Liga
Dependiendo del resultado que se diera en San Mamés, el Betis tomaría una decisión definitiva sobre el futuro de Joan Francesc ‘Rubi’. Tras confirmarse otra estrepitosa derrota, la idea del conjunto verdiblanco es firmar a un entrenador de garantías para la próxima temporada y lo que resta de esta, confiar en un hombre de la casa. En este sentido, el club heliopolitano contaría con dos nombres: Alexis Trujillo o Juan Merino.
Por un lado, Alexis es el actual coordinador del área deportiva del conjunto verdiblanco y la persona que le ha dado un ultimátum al técnico catalán. “Ante el Granada se vieron características positivas y esperamos que en Bilbao se de un buen resultado. Ayer el equipo luchó hasta el final y lo próximo será Bilbao, y después se volverá a tomar decisiones”, destacó uno de los responsables de la planificación bética sobre la situación de Rubi antes de medirse al Athletic.
La apuesta de sentar a Alexis Trujillo en el banquillo no vendría sola, ya que lo haría junto a Marcos Álvarez (preparador físico). Dos hombres fuertes en el vestuario para maquillar una decepcionante campaña. No obstante, no parece ser la opción que más gusta en la cúpula verdiblanca y salvo sorpresa, si Rubi acaba abandonando la nave verdiblanca de forma definitiva, lo sustituirá Juan Merino.
El que ya fuera técnico del filial bético en 2014, seis meses después se hizo cargo del primer equipo como interino tras el despido de Julio Velázquez. Dirigió al equipo cuatro partidos de Liga y dos de copa. Poco más de un año después, Mel fue cesado y Merino volvió a ser nombrado técnico provisional, esta vez en Primera División. Con los resultados terminó ganándose un puesto y dejó al equipo en décima posición a siete puntos de puestos europeos. No obstante, según ha podido saber Fichajes.net, su estilo de juego rudo y físico no ha terminado de convencer a los capitanes de las Treces Barras al deslizarse el nombre del preparador gaditano por parte de la directiva.
Pese a todo, la figura de Rubi sigue estando más cuestionada que nunca y su alto coste a la hora de ejecutar una rescisión de su contrato le mantiene en el cargo. Por ello, no es de extrañar que el ex entrenador del Espanyol siga en el club hasta final de temporada.
