La Liga
El Valencia CF vive un momento difícil en los aspectos deportivo, social y económico. La marcha de Paco Alcácer, uno de los símbolos del club, ha supuesto un golpe inesperado para el valencianismo, pero existen jóvenes jugadores en el primer equipo y en la cantera capaces de ilusionar a la afición a largo plazo.
El delantero Santi Mina (20 años) y el lateral izquierdo José Luis Gayá (21) han mostrado su compromiso con el Valencia y tienen cualidades para crecer futbolísticamente, especialmente si la situación del equipo se normaliza.
Álvaro Medrán (22) y Munir El Haddadi (21) llegan avalados por su trayectoria en las categorías inferiores de Real Madrid y FC Barcelona, respectivamente, y con hambre de minutos en Primera División.
Además, la cantera del Valencia cuenta con jugadores de gran proyección, aunque menos conocidos para el gran público. Uno de ellos es Fran Villalba, centrocampista de 18 años por quien se ha interesado el FC Barcelona. De hecho, Villalba ya pasó fugazmente por La Masía en 2011, pero su inadaptación le hizo regresar al Valencia. Este joven jugador, a quien comparan con David Silva, compite esta temporada en el equipo filial y ha sido internacional con las categorías inferiores de la selección española.
Rafa Mir, delantero de 19 años, ya ha debutado con el primer equipo en la Liga e incluso compitió la pasada temporada en la Europa League bajo la dirección de Nuno. Según Superdeporte, el Real Madrid se ha interesado por su fichaje, pero Mir ha decidido quedarse en el club de Mestalla.
Por su parte, Carlos Soler, centrocampista de 19 años, ha formado parte de varias convocatorias del primer equipo en la presente Liga, aunque todavía no ha disfrutado de minutos. Su irrupción sólo es cuestión de tiempo.
Toni “Lato”, lateral izquierdo de 18 años, es otro de los grandes valores de la cantera valencianista. Hasta ahora ha competido habitualmente con el equipo filial, aunque fue incluido en la última convocatoria de Ayestarán para enfrentarse al Real Betis.
El Valencia sigue inmerso en una crisis, pero los jóvenes talentos del club invitan a una sonrisa sin necesidad de gastar más millones de euros. Cuidar este patrimonio deportivo es uno de los grandes retos que deben asumir los dirigentes y el cuerpo técnico.
