Empieza la oleada de explicaciones y peticiones de responsabilidades a los que la afición considera responsables de que Leo Messi haya estado a punto de abandonar el club. El argentino ha asegurado que no se marcha porque no quiere entrar en juicio con el equipo de su vida.
Por ello, ya se están empezando a suceder las primeras reacciones y la afición culé ha reaccionado pidiendo la dimisión de Bartomeu. ¿Qué quiere decir? Que la parroquia azulgrana se ha posicionado con Messi. En el Camp Nou prefieren ver al argentino con el 10 a la espalda que al presidente en la grada. Y llegado a este punto, ¿quién quiere estar donde ya nadie lo quiere?
Messi lo señala y otros tantos lo juzgan. De tal manera, sigue en pie una plataforma que pide la moción de censura contra Bartomeu. 'Més que una moció' a la que ya se ha unido el ex presidente el FC Barcelona Joan Laporta.
A los que quieren un club mejor, se unen los oportunistas que tampoco fueron capaces de forjarlo. Es por ello, que el conjunto azulgrana se encuentra en un momento clave para su futuro y que la afición debería adquirir un papel protagonista a la hora de la toma de decisiones, ya que un paso en falso en este momento podría suponer la debacle total en el seno del FC Barcelona.
De otro lado, también los hay que premian al actual presidente ya que lo señalan como el culpable de que Messi haya cambiado de opinión. Pero, lo cierto es que el rosarino no se desvive por él, de hecho todo lo contrario, se ha mostrado muy duro con sus decisiones.
En cualquier caso, y a pesar del descontento que el delantero argentino ha generado entre los aficionados, hay algo que ya lo ensalza por encima de todo y es que al anunciar su decisión, la parroquia se ha situado a su favor, cosa que le hará seguir siendo en dueño en la sombra del FC Barcelona un año más.