Premier League
El fútbol va por modas. Las tendencias cambiantes son cada vez más habituales en el universo del balompié, que se nutre de la efimeridad y del cambio fugaz. Ante tanta novedad y modificación, el peligro de muchos profesionales en los diferentes ámbitos reside en quedar obsoleto y anticuado con una facilidad pasmosa y una velocidad fulgurante. Jugadores, entrenadores, cuerpos médicos, directores deportivos, especialistas de nutrición… Todos sufren este fenómeno. Y uno de los ejemplos que mejor lo evidencia es el de José Mourinho.
Aquellos maravillosos tiempos en los que el bueno de Mou era considerado uno de los mejores entrenadores del viejo continente ya pasaron. Pero no hace poco, quedan muy pero que muy lejos. El problema es que los que se tenían que dar cuenta, en este caso los dirigentes de los equipos que han apostado recientemente por su fichaje, no lo han hecho hasta ahora.
José Mourinho ya no es entrenador para un gran equipo europeo que tenga serias aspiraciones. Un técnico que sigue inmerso en el fútbol de los primeros años del siglo XXI, el tiempo avanza, pero él no. Planteamientos tácticos equívocos y terriblemente desacertados, estilo de juego demasiado temeroso para contar con algunas de las mejores plantillas del mundo, carácter insoportable que provoca numerosos enfrentamientos con algunos de los pesos pesados del club, ficha sobrevalorada por las nubes que le coloca como uno de los entrenadores mejor pagados… Pero, ¿el rendimiento deportivo es acorde a estas cifras? No, por supuesto que no.
Murió tras el Real Madrid
José Mourinho no es The Special One ya para ningún equipo grande de Europa. Desde que salió del Real Madrid, el entrenador portugués no ha hecho más que encadenar despropósitos deportivos, fracasos muy abultados que han ido de menos a más en sus etapas como DT del Chelsea, del Manchester United y, por último, del Tottenham Hotspur, hasta el día de hoy en el que se ha confirmado su despido.
Todavía hay algunos que por el norte de Londres se echarán las manos a la cabeza al pensar que cambiaron a este Mourinho por un Mauricio Pochettino que meses antes estaba disputando una final de la Champions League con el cuadro inglés. Ahora, ni se clasifica para la máxima competición continental ni es capaz de eliminar al Dinamo de Zagreb en la Europa League.
Que nadie vuelva a dar una oportunidad a José Mourinho si quiere triunfar en el contexto actual del fútbol mundial. Si no es ese el objetivo, adelante. Pero su carrera como técnico de élite está acabada.
