La Liga
Noches como la de este martes muestran la jerarquía real de cada futbolista en la plantilla del Real Madrid. Sin margen de error en la Liga de Campeones, la palabra ‘rotación’ no formaba parte del vocabulario de Zidane, y las bajas de Varane y Coentrao sólo podían afectar a Pepe y Nacho.
La recuperación física de la mayoría de la plantilla sitúa a los jugadores teóricamente secundarios en su lugar natural. Uno de ellos es Kovacic, cuyo notable rendimiento fue recompensado por Zidane durante los períodos de baja de Modric, Casemiro o Kroos. Ahora, con los teóricos titulares a disposición del técnico francés, la meritocracia queda relegada.
Kovacic no ha formado parte de la convocatoria oficial del Nápoles – Real Madrid. Su caso recuerda al de Morata. La preferencia de Zidane por otros jugadores resulta inamovible e inalterable, sea cual sea el rendimiento de los afectados.
La discreción de Kovacic tampoco le favorece. Llegó al Real Madrid hace un año y medio como un fichaje de perfil bajo, y su suplencia no resulta tan problemática como la de otros futbolistas. Kovacic no amenaza con irse del Madrid, sólo habla en el campo.
Las lesiones y las rotaciones le han permitido mostrar sus cualidades en numerosas ocasiones esta temporada. Sin embargo, Kovacic está lejos de ser un jugador importante para Zidane en las grandes noches. No importan las zonas desiertas en el centro del campo del Madrid, ni la desconexión entre líneas, ni el estado de forma de Casemiro, Modric y Kroos. Simplemente, Kovacic no pertenece al selecto grupo de intocables.
