La Liga
El Valencia finalmente puede respirar tranquilo ya que Javi Gracia no va a marcharse del banquillo de Mestalla dado que el club no aceptó su marcha. El entrenador quiso marcharse ante las mentiras de la directiva blanquinegra, una directiva que le prometió refuerzos y que finalmente ha terminado el mercado de transferencias sin fichar ni un sólo jugador nuevo, faltando a la palabra que le dio al técnico, lo que ha terminado por enfurecer al navarro.
En un comunicado remitido a la Agencia Efe, el técnico admite que este pasado miércoles puso su cargo a disposición del club tras entender que se había incumplido el compromiso que le hicieron de fichar jugadores y oponerse a esa política, pero el entrenador navarro, al remitirse el Valencia a su cláusula de salida en el caso de querer irse, ha decidido quedarse “para intentar sacar el máximo rendimiento de la plantilla actual”.
Javi Gracia explicó que llegó a aun acuerdo con la directiva che tras las promesas que le hicieron, era consciente de que iban a haber muchísimas salidas, pero también se iba a fichar, algo que no se ha producido, "Cuando fiché por el Valencia CF fui consciente desde el primer momento de que la plantilla iba a experimentar una reconstrucción, aunque es cierto que no podía imaginarme que la confección de la plantilla finalizaría con numerosas salidas y ninguna entrada, exceptuando el regreso de los cedidos".
También apuntó que es consciente de la mala situación económica del equipo y que por ello se iban a producir salidas pero una vez salieron los futbolistas que querían que saliesen, debian reforzar la plantilla invirtiéndo algo del dinero recaudado, "Soy el primero que entiende perfectamente que el club tiene que ser estable y viable económicamente, y eso debía basarse en una serie de salidas. Pero también hubo un compromiso en algunas entradas que no se produjeron", esto es lo que realmente enfadó al técnico navarro y el motivo por el que presentó la dimisión.
