El FC Barcelona se encuentra sumido en una profunda crisis de la que no parece que vaya a poder salir en los próximos años. El club necesita una reestructuración de abajo a arriba que le consiga dar un lavado de cara al equipo entero. Una difícil misión que no ha conseguido abordar, al menos en los últimos cinco años. La dirección deportiva del club ha invertido casi 1.000 millones de euros que han sido en vano, vistos los resultados del equipo en estas temporadas.
Cinco campañas en las que el gasto en fichajes ha ascendido hasta los 965,35 millones de euros, según datos recogidos por la cuenta de Twitter ‘Todo Fichajes’. Unas estadísticas que, si bien es cierto, no incluyen los bonus y cláusulas que han engordado aún más los números. En total hay hasta tres fichajes que superan la cifra de los 100 millones de euros. Son los casos de Coutinho (145 millones de euros), Dembélé (138 millones de euros) y Griezmann (120 millones de euros).
Tres atacantes que no han conseguido desentonar y que, más allá de ofrecer un buen rendimiento, han dejado mucho que desear en su etapa como futbolistas del Barça. Más atrás se sitúa uno de los refuerzos salvables de la dirección deportiva, Frenkie de Jong (75 millones de euros), antes de dar paso a todo un descalabro.
Por detrás se encuentran Malcom (41 millones de euros), André Gomes (37 millones de euros), Arda Turan (34 millones de euros) o Neto (26 millones de euros). De todos ellos, tan solo se salva Paulinho (40 millones de euros), ya que el club conseguiría recuperar la inversión un año más tarde, revendiéndolo al Guangzhou Evergrande. Un despropósito total que, como casi todo en el mundo del fútbol, tiene una razón justificada.