La Liga
El RCD Espanyol agrandó ayer su mal momento en Liga. El conjunto perico, que se ilusionó en verano con la posibilidad de luchar por estar en Europa, cayó por 3-1 ante la SD Eibar y evidenció, una vez más, que sigue muy lejos del final esperado. Situación que, sin embargo, podría tener su explicación en algunas decisiones extrañas tomadas estos últimos años, meses o días.
Para empezar, tres de los futbolistas con la ficha más alta del vestuario catalán no juegan: Álvaro Vázquez (costó 2 millones en verano), Naldo (2'5) y Hernán Pérez (renovó hace no mucho) llevan tiempo en la rampa de salida pese a ocupar un puesto muy alto en la escala salarial perica. ¿Por qué se les fichó o renovó? Nadie lo sabe.
Otro problema tiene que ver con la defensa, pues en la zaga blanquiazul juegan dos mediocentros reconvertidos a central y lateral: David López y Víctor Sánchez. ¿Porque así lo decidió Quique Sánchez Flores o porque se fichó tarde y mal? Tampoco lo sabe nadie, aunque lo que sí saben todos es que Arbilla salió escopeteado cuando este curso está demostrando tener nivel y que llegó Naldo, un zaguero en quien el entrenador no cree.
