La Liga
No hay refrán que le vaya mejor al RCD Espanyol actual que aquel que dice que no hay mal que por bien no venga. El cuadro catalán, ante la plaga de lesiones que ha sufrido en el eje de la defensa, se ha visto obligado a experimentar y a arriesgar… y ha descubierto un central como la copa de un pino: Lluís López.
Pese a que quienes por cercanía llevábamos años siguiendo el fútbol base del Espanyol no estamos demasiado sorprendidos, la eclosión y la posterior adaptación del joven zaguero blanquiazul al primer equipo ha sido espectacular e increíble, hasta el punto de haber sido titular en los dos últimos partidos de Liga y Copa.
De 21 años y capitán del filial perico, Lluís podría ser el recambio que llevaba semanas buscando Rubi para sus mermados centrales. Agresivo, rápido al corte, correcto en el juego aéreo y con muy buena salida de balón, el defensa blanquiazul lo tiene todo para triunfar en Primera. Hace tiempo que apuntaba a ello, pero parece que no sólo le ha llegado su hora, sino que ya es una realidad. Con minutos y confianza, puede formar una pareja espectacular con Mario Hermoso. Y adelantar a David López al centro del campo, ya que estamos.
