Lucas Silva, jugador del Real Madrid, militó en el Olympique de Marsella como cedido en la temporada 2015-16. Su paso por el equipo francés fue gris en el aspecto deportivo.
Ahora, Football Leaks revela algunas curiosidades del contrato de cesión del jugador brasileño al club marsellés. En primer lugar, Lucas Silva exigía que el Olympique de Marsella asumiera los gastos de su entrenador personal. Aproximadamente, 15.000 euros. Además, el jugador quería un turismo Audi Q7 como el que conducía en Madrid a modo de préstamo. El club también debía hacerse cargo del coste de las clases de lengua francesa, y por supuesto, de la mansión donde residió el brasileño.
Pero probablemente, la revelación más sorprendente es la cláusula de rescisión que Lucas Silva tenía firmada en su contrato con el Real Madrid: 500 millones de euros.