La Liga
Sergi Gómez es uno de esos casos contados en el que un jugador que no cuenta para un club de la parte media de una liga se vuelve indispensable e indiscutible en otro de la zona alta. De estar apartado en el Celta de Vigo, el central catalán se ha convertido en uno de los jugadores clave del espectacular Sevilla FC de Pablo Machín. Curioso, pero cierto.
Era junio cuando el conjunto gallego decidió tomar una decisión tan polémica como inesperada: situar al excentral del Barça en la rampa de salida del club, a la vez que apartarlo de la dinámica del primer equipo celeste. No exactamente porque no contara con él, sino porque había tenido problemas con su agencia de representación a la hora de tratar su ampliación de contrato.
Gómez, que finalmente dejó el Celta por algo más de 4 millones de euros, se ha convertido en intocable en la defensa de tres centrales que plantea cada semana el Sevilla. Lo ha jugado todo con Machín: 17 de 17 en Liga y 5 de 6 en Europa League, pues se perdió un partido por sanción. Teniendo en cuenta que el cuadro gallego lo vendió tan rápido como pudo, su fichaje no puede más que ser considerado como uno de los mejores del curso en España.
