La Liga
He de reconocer que siempre me han llamado la atención aquellos futbolistas que, con mucha carrera por delante, deciden hacer las maletas y marcharse a una liga exótica, inferior, con la principal motivación de ganar más dinero. Puedo llegar a entender sus motivaciones, no a compartirlas. La salida de ayer de Yannick Ferreira Carrasco, una más de las muchas que hemos vivido estas últimas temporadas.
Oscar, Hulk, Bakambu, Alex Teixeira, Ramires, Jackson Martínez, Gervinho, Carrasco, Graziano Pellè, Roger Martínez, Paulinho, Gaël Kakuta… y un sinfín de jugadores más que, pese a no poder ser considerados veteranos, decidieron marcharse al fútbol chino cuando todavía tenían mucho camino por delante en Europa. ¿Por qué? Muy seguramente, por dinero.
¿Entendible? En mi opinión sí, aunque no por ello fácil de defender y de compartir. Bien es cierto que prácticamente todos toman la decisión que toman por ver muy mejorados sus contratos, cuesta comprender por qué jugadores con tantísimo futuro por delante, con cualidades para jugar en algunos de los equipos más grandes de Europa, deciden dejarlo todo e irse a una liga claramente inferior. Es ley de vida, sí, pero creo que yo nunca terminaré de aceptarlo.
