La Liga
Pablo Machín se convirtió el pasado lunes en el nuevo entrenador del Sevilla FC. Con ánimos de volver a encontrar la continuidad en el juego y la regularidad en los resultados, el club andaluz hizo oficial la llegada del joven técnico del Girona FC. La llegada de un hombre que, en su primera temporada en LaLiga, obró un milagro con un debutante en la máxima categoría del fútbol español. Todo de la mano de un modelo de juego muy particular y específico, que veremos si continúa poniendo en práctica en Nervión.
Desde su llegada a Montilivi hace ya varias temporadas, Machín empezó a patentar una estructura tan atípica como letal: tres centrales, dos carrileros muy largos, dos mediocentros muy posicionales, dos mediapuntas con mucha llegada y un delantero centro de gran envergadura. Una especie de 1-3-4-2-1 que ha mantenido en Girona hasta el fin de sus días, y con el que ha logrado armar el equipo más sofisticado de la historia del club catalán.
¿Lo mantendrá en Sevilla? Teniendo en cuenta que pocas fueron las veces que en Girona le vieron jugar con línea de cuatro… ¿cambiará en Nervión? ¿O la dirección deportiva hispalense le ha fichado precisamente porque le gusta mucho su manera de jugar? Sea lo que sea que termine ocurriendo, está claro que Machín deberá determinar en las próximas semanas si se mantiene fiel a su estilo o si cambia por completo. Y, obviamente, si para jugar a lo que él quiere debe fichar futbolistas especialistas y que se adapten bien a su idea de juego.
