UEFA Champions League
Karim Benzema ha sido uno de los jugadores más señalados del encuentro que disputó el Real Madrid ante el Celta de Vigo el pasado miércoles. El ariete francés salió de inicio en un partido fundamental para los intereses merengues. Con pie y medio fuera de la Copa del Rey, Zidane tenía que tomar la decisión de poner como titular a su compatriota, o apostar por las ganas de Mariano o la presencia de Álvaro Morata. La elección ya la sabemos, así como lo que acabaría ocurriendo.
Se puede decir, sin temor, que el Real Madrid jugó sin delantero en Vigo. Tras los 95 minutos disputados, el baraje presentado por Karim Benzema no fue pobre, sino imperdonable para un delantero del equipo blanco. En todos esos minutos de juego, el francés no disparó ni una sola vez a puerta, algo inadmisible para un delantero que juega en un candidato a todos los títulos y que será el encargado de marcar los goles que, antes de comenzar el partido, ya necesitaba el Real Madrid.
Este encuentro sólo ha sido una nueva prueba de que Benzema no es un delantero al uso, y mucho menos un ariete para el Real Madrid. Tiene grandes cualidades para encontrar espacios y asociarse, pero no de cara a puerta. Consigue buenos números por los grandes “socios” que tiene, pero cuando éstos fallan -como Cristiano Ronaldo y Bale esta temporada- quedan evidentes sus carencias. Benzema es un gran mediapunta, pero un regular delantero. Ahora, debe el Real Madrid reconsiderar quién debe ser su delantero.
