Premier League
El Borussia Dortmund eliminó el pasado miércoles al Bayern de Múnich de la Copa de Alemania. En una temporada algo irregular para el conjunto de Thomas Tuchel, -eliminado en cuartos de la Champions y tercero en Bundesliga-, el conjunto alemán logró la siempre complicada hazaña de tumbar al todopoderoso bloque bávaro. Un año más, el conjunto albinegro luchará por ganar un título. Todo ello a pesar de las siempre indeseadas bajas de sus hombres más importantes. Algo que ocurre cada año en una competición dominada por el club muniqués.
Sin embargo, el Dortmund ha logrado temporada tras temporada aquello que se antoja imposible: reformarse, reforzarse y reinventarse. Y es que han sido muchos los futbolistas que, tras brillar en el Signal Iduna Park, han hecho las maletas y se han marchado al Bayern, monopolizador del mercado alemán. O a otros tantos, claro está.
En su día fueron los Hummels, Lewandowski, Götze, Sahin, Gundogan y compañía, quienes decidieron dejar el bloque albinegro para experimentar otras y más suculentas aventuras. Pero hay que reconocer que el Borussia siempre ha sabido responder con contundencia. Sin gastar mucho dinero, y basando su proyecto en una cantera muy poderosa. El club de Dortmund se ha hecho con jugadores del nivel de Dahoud (20 años), Guerreiro (23), Isak (17), Merino (20) Aubameyang (27), Bartra (25), Rode (26), Weigl (21), Ginter (23), Mor (19) y Dembélé (19), entre otros.
Aunque como decíamos, no sólo los fichajes dan al conjunto de Tuchel aquello que con las salidas se pierde por el camino. Con un proyecto formativo excelso, el Dortmund tiene en plantilla a cracks ‘adolescentes’ del nivel de Passlack (18), Durm (24), Burnic (18) y Pulisic (18), por ejemplo. Jóvenes y precoces estrellas que aseguran al conjunto del norte de Alemania un futuro brillante.
