El Liverpool pasó no hace mucho por una de sus peores crisis deportivas en toda la historia. El que está considerado como el segundo club más grande de Inglaterra estuvo durante varias temporadas lejos de los puestos de privilegio en la clasificación y sólo una Copa de la Liga lo salvó en esa etapa.
Hablamos de un equipo sin estrellas mundialmente reconocidas y con un fracaso tras otro en sus proyectos deportivos. Con entrenadores que no conseguían sacar el poco jugo que tenían los jugadores a los que entrenaban.
Así pues, el nombre y el prestigio del escudo seguían siendo atractivos y fue esto lo que llevó a Jürgen Klopp al banquillo de Anfield en la que se ha convertido en la mejor decisión de la directiva de los reds desde la llegada de Rafa Benítez a Merseyside.
El alemán llegó al Liverpool con un proyecto al alza, pero con dudas, que, tras quedarse a las puertas de levantar su primera Premier League, necesitaba terminar de hacer a esa plantilla un grupo campeón.
No fue fácil, porque en sus primeras temporadas, Klopp cayó derrotado en tres finales: una de Copa de la Liga, otra de Europa League y otra de Champions League. Está claro que el nivel competitivo estaba creciendo, pero hacía falta más, la afición del Liverpool necesitaba volver a inscribir su nombre en el Olimpo de los campeones.
Y así fue cuando la temporada pasada, tras quedarse a un solo punto de convertirse en campeones de la Premier por delante del City de Guardiola, los de Klopp llegaron al Wanda Metropolitano para jugar la final de la Champions League, a la que se clasificaron remontándole un 3-0 al Barça de Messi. Y la ganaron. El Liverpool impuso su ley en Madrid y dominó de principio una final en la que el Tottenham poco pudo hacer.
A penas unos meses después, los reds volvieron a celebrar un título, la Supercopa de Europa contra el Chelsea, y aunque perdieron la de Inglaterra contra el City, estaba claro que el equipo de Klopp aún podía seguir creciendo dentro de las islas británicas.
Justo eso es lo que está haciendo en la Premier. Los de Anfield han firmado un arranque perfecto, con ocho victorias en ocho partidos y están ocho puntos por encima de un City que ya suma tres tropiezos en la liga. Ahora, la pregunta en Inglaterra es global: ¿Será capaz el Liverpool de ganar su primera Premier League?