UEFA Champions League
El Barça anda pendiente de reforzar su centro del campo y desde hace varios días ha cogido fuerza el nombre de Miralem Pjanic. El medio centro bosnio de la Juventus de Turín podría vestir por fin los colores del conjunto blaugrana. Una posibilidad que aún no está muy clara, ya que depende de la salida de Arthur del Barcelona. Algo que todavía debe valorar la directiva del conjunto catalán. Sin embargo, la apuesta por el fichaje de Pjanic es clara, y su relación con el Barça no se remonta simplemente a unos cuántos días, sino que lleva siendo manifiesta hace ya una década.
En la temporada 2009/2010, Miralem Pjanic era jugador del Olympique de Lyon. El equipo del Ródano se veía las caras en los octavos de final de la Champions League frente al Real Madrid. Dos equipos en plena reconstrucción. El conjunto francés tenía que hacer frente a una nueva plantilla que notaría la ausencia de Juninho Pernambucano y Karim Benzema, mientras que el Madrid comenzaba un nuevo y apasionante proyecto de la mano de Cristiano Ronaldo, Kaká o el propio Benzema. La eliminatoria se resolvió a favor del Lyon, que aquel año llegaría a alcanzar las semifinales de la máxima competición europea.
En la ida, el Olympique de Lyon se impuso al Madrid (1-0), gracias al gol de Makoun. El centrocampista camerunés marcó un golazo en Gerland desde fuera del área que le daba aire a la por entonces ‘bestia negra’ de todos los madridistas. El Lyon llegaba con ventaja, pero la vuelta en el Bernabéu no iba a ser nada fácil. Cristiano Ronaldo adelantó a los suyos a los diez minutos de encuentro, pero el destino quiso que el jugador determinante fuera el ahora deseado futbolista por el Barça. Pjanic, un mediapunta habilidoso y con llegada, que tenía la responsabilidad de cubrir el puesto dejado por toda una leyenda como Juninho, marcó en la segunda parte el tanto definitivo del partido (1-1), que le permitiría a su equipo pasar de eliminatoria.
Desde entonces, Pjanic no solo se convirtió en un ídolo blaugrana por su actuación, sino que también lo haría por sus declaraciones. El bosnio declaró su simpatía por aquel Barça de Guardiola, dejando claro que alguna vez en su vida estaría dispuesto a jugar en el Camp Nou. Su trayectoria deportiva le haría irse al fútbol italiano, primero a la Roma y luego a la Juve, donde dejaría de aparecer como mediapunta para convertirse en medio centro. Ahora, el destino podría tenerle una guardada al bueno de Pjanic, que podría cumplir su sueño nada más y nada menos que una década después.
