Durante las últimas temporadas, el Manchester United se ha ido empequeñeciendo, hasta el punto de que Old Trafford ya no atemoriza a los rivales, y el club ve como algo normal verse apeado de la Champions League, algo que va camino de ocurrir por segunda temporada consecutiva.
El mal rumbo del club se remonta a la transición tras la marcha de Sir Alez Ferguson. Desde entonces, Old Trafford ha sido un teatro sin identidad y se han acumulado fichajes de bajo perfil por los que se ha pagado una gran cantidad de dinero. Las apuestas en el banquillo tampoco han funcionado, y ahora se quiere afrontar un cambio radical dando las mejores puezas posibles a Ole Gunnar Solskjaer.
La portería está bien cubierta por De Gea y en la defensa se realizó un fichaje estratégico en verano con Harry Mcguire, aunque sigue sin conformarse una línea sólida en la zaga. En la parte creativa y ofensiva se han acumulado los fracasos, desde Alexis Sánchez hasta Lukaku, pasando por Martial o incluso el propio Pogba, que tiene hechas desde hace tiempo las maletas para poner rumbo a Madrid. Sólo Rashford es un destello de esperanza de cara a un futuro incierto, aunque desde la entidad se han propuesto volver a ser diablos rojos de verdad, de esos capaces de dominar en Inglaterra y meter miedo en Europa.
Para ello han diseñado un plan basado en fichar a dos de las grandes promesas del viejo continente y que están destacando esta temporada. Se trata de Jadon Sancho, que el otro día demostró de lo que es capaz en el Camp Nou, así como Erling Braut Haaland, la auténtica sensación goleadora del RB Salzburg. No serán opraciones fáciles, pero el diario Exprees ya avisa que se trata de objetivos prioritarios por los que se realizaría un importante desembolso, con el único objetivo de que el Manchester United vuelva a ser un grande.