La Liga
Nadie puede decir que al Deportivo Alavés no le haya ido bien en Primera estas últimas tres temporadas. Pese a lo acontecido tras el histórico ascenso del curso 2015/16, ‘El Glorioso’ ha acertado más que fallado en la elección de sus entrenadores y, pese a que no funcionó con Zubeldía y con De Biasi, ha vivido temporadas históricas con Pellegrino y con Abelardo al mando. El tiempo, sin embargo, no borrará jamás uno de los mayores bochornos de la historia del cuadro vitoriano: echar a José Bordalás.
Arquitecto del ascenso a Primera, el Alavés tomó la sorprendente decisión de prescindir de los servicios de un técnico que, tras una temporada increíble, había devuelto al equipo a la máxima categoría del fútbol español. “No es que no se dé por segura su continuidad, es que es un tema que debemos tratar con sensibilidad porque debemos estar plenamente convencidos de que los profesionales que vayan a unirse a este proyecto son los adecuados”, declaró Sergio Fernández -director deportivo babazorro- cuando decidió prescindir de Bordalás.
El tiempo, sin embargo, da y quita razones. Y bien es cierto que al Alavés no le ha ido nada mal sin Bordalás, al técnico alicantino le ha ido aún mejor lejos de Vitoria. Ascendió al Getafe y, lejos de cumplir las sospechas que tuvo en su momento el conjunto de Mendizorroza, jugará casi con total seguridad el próximo curso en Europa. ¿La Champions? Veremos, pero sería una increíble lección de vida.
