A Héctor Herrera le ha costado entrar en la dinámica del Atlético de Madrid, pero una vez que está gozando de minutos, está siendo un jugador omnipresente en la zona ancha del campo. Una prueba de ello es la jugada en del gol de Lodi fue la muestra perfecta de lo que es Héctor Herrera para el Atlético, un pulmón. El mexicano insistió en sus individualidades con la pelota pegada a la bota y la pared perfecta con Vitolo y ceder el balón a un Lodi que no erró ante Rui Silva para adelantar al Atlético en el marcador.
Herrera está siendo un fijo en las últimas semanas, era su cuarta titularidad liguera. Los 90 minutos que estuvo sobre el verde del Nuevo Estadio Los Cármenes, el rendimiento del 16 rojiblanco fue a un gran nivel. De hecho, ningún otro jugador colchonero ha logrado el número de recuperaciones que consiguió Herrera el pasado sábado. Se explica, sin ir más lejos, con esas 13 recuperaciones que protagonizó ante el cuadro de Diego Martínez.
Tanto la Liga Santander como la afición atlética está descubriendo al pulmón azteca en estas jornadas. Se trata de un “box to box” de manual, supo asociarse con los delanteros, dio salida al balón, iniciaba la presión con la que se adelantaba el Atlético y un sinfín de destellos tácticos que enamoraron a propios y a extraños. Todo lo que pudo hacer ahí, desde la sala de mandos del equipo de Simeone, lo hizo bien, tirando de esa experiencia con la que llegó de Portugal y con la que, poco a poco, va convenciendo al argentino para ir teniendo sus oportunidades.