Fueron los grandes fichajes del pasado verano y se han acabado convirtiendo en las grandes decepciones de la liga. Ambas contrataciones rozaron o superaron los 100 millones de euros, pero el rendimiento sobre el campo no ha respondido a la inversión realidad. ¿Cuál de los dos ha sido el mayor fracaso?
Este debate ha salpicado twitter en los últimos días y muchos se quedan con los paupérrimos números de Eden Hazard (un gol en toda la liga), pero hay motivos para sostener que mayor aún es la decepción con Antoine Griezmann en el Barça.
El problema de Hazard no ha sido futbolístico. O al menos no tanto. Sus picos de forma y lesiones han impedido verlo sobre el césped, pero cuando ha estado bien físicamente ha mostrado de lo que es capaz y ha lucido una conexión con Benzema que es una esperanza para el futuro.
El madridismo puede tener la esperanza de que Hazard rinda cuando pueda estar al 100%, pero el problema de Griezmann es que ha sido un fantasma sobre el césped durante casi toda la temporada. Sus números no han sido del todo pésimos, pero las sensaciones no han podido ser peores. Hemos visto un jugador triste, lánguido y sin capacidad para integrarse en un Barça que necesitaba calidad en su ataque.
La champions todavía puede cambiar la realidad de este debate, pero por ahora es mayor chasco el de Griezmann que el de Hazard. Al belga se le intuye lo que puede aportar al madrid mientras en Griezmann ya no hay fe de que pueda liderar a este Barça.