El fútbol depara duelos sobre el césped pero también en los banquillos, donde a lo largo de la historia ha habido sonadas rivalidades. En España vivimos con intensidad la época de Guardiola y Mourinho, dos estilos contrapuestos que llevaron sus enfrentamientos al límite.
Esa rivalidad se ha trasladado en la actualidad a la Premier, donde Guardiola ha encontrado un técnico capaz de anular sus esquemas; Jürgen Klopp. El técnico del Liverpool ha dotado a su equipo de un estilo único, basado en la presión asfixiante y la verticalidad. En frente, Guardiola sigue apostando por la posesión y el juego de posición. Ambos han conseguido el éxito, uno coronándose campeón de Europa y otro con dos campeonatos nacionales seguidos. Este debía ser el año del desempate y el técnico alemán está demostrando ser el mejor.
En el partido que medía hoy a ambos entrenadores ha vuelto a dar una lección a Guardiola, arrollando desde inicio con los tempraneros goles de Fabinho y Salah. Mané sentenció en la segunda parte y el gol de Bernardo Silva apenas fue una anécdota (3-1). Hay que reconocer que a día de hoy el Liverpool es el mejor. Y Klopp también lo es, sin nadie que pueda comer en su misma mesa (aprovechando esta expresión tan de moda).
Un equipo en el que todos tienen grabado a fuego la idea de su técnico, con un central de totales garantías como Van Dijk y dos laterales que se afianzan partido a partido entre los mejores del mundo. En la portería también tienen a un top mundial, coronados con un tridente que juega de memoria y es llevado en volandas por Anfield, una caldera inabordable en la actualidad.
Klopp y Guardiola son grandes entrenadores en lo táctico y también los mejores motivadores que existen. Sin embargo, el estilo de Pep apenas araña la propuesta de Klopp, que se ha metido en el bolsillo media Premier con este último triunfo, relegando a su máximo rival a 9 puntos de distancia.