El FC Barcelona ha vuelto a ganar, esta vez con un Luis Suárez estelar como protagonista. Los culés han derrotado al Alavés en el Camp Nou por cuatro goles a uno, y ha vuelto a abrir la lata uno de los cracks que más ganas tenía Valverde de ver sobre el césped: Antoine Griezmann en su mejor versión. El galo ha dejado atrás el peso de su fichaje y la falta de comunicación con el vestuario para convertirse en una referencia ofensiva más. Pese a no haber sido de los más destacados en el Clásico del pasado miércoles, ningún jugador del conjunto blaugrana se salva, las últimas actuaciones del ex del Atlético de Madrid parecen indicar que todo va a mejor.
Con este tanto ante el Alavés, Griezmann suma ya siete tantos en total con el FC Barcelona, seis de ellos en Liga, a los que acompañan cuatro asistencias. El mal comienzo de temporada del atacante francés puede lastrar un poco sus números, pero desde que se está acomodando a lo que le pide Ernesto Valverde es otro futbolista distinto. En los últimos cinco encuentros con la camiseta blaugrana ha anotado tres goles y repartido una asistencia, notándose que la reubicación que le pedía su entrenador le ha costado, pero que poco a poco va dando sus frutos. Su gran capacidad de esfuerzo defensivo sumado a su calidad para sacar jugada la pelota lo convierten en un jugador clave en los esquemas del Txingurri.
Tras el fracaso del fichaje de Neymar del pasado verano, el Barcelona tenía sus esperanzas puestas en que 'El Principito' se acomodara pronto al juego de su nuevo club, que es bastante distinto a lo que proponía el Cholo Simeone en el Atlético de Madrid. El paso de las jornadas irán dándole o quitándole la razón, pero por ahora nadie puede dudar del compromiso de Griezmann con el conjunto blaugrana.