La Liga
A finales de julio, Malcom fue el protagonista del mercado de fichajes en el ámbito internacional. Mientras la AS Roma preparaba su recibimiento en la capital italiana, el extremo brasileño, de 21 años, cambió de rumbo y aceptó la oferta del FC Barcelona.
En aquel momento, las dudas en torno a la progresión de Ousmane Dembélé eran razonables. El jugador francés, condicionado por las lesiones, no había mostrado las cualidades que entusiasmaron a Robert Fernández, anterior secretario técnico del Barça.
Malcom, por quien el club azulgrana pagó 41 millones, fue una alternativa razonable a Dembéle en el mercado. La regularidad de éste a lo largo de una temporada es incierta, pero resulta innegable que el extremo francés ha adquirido el tono físico y el ritmo competitivo necesarios para explotar su talento.
A día de hoy, el 4-3-3 de Valverde con Messi, Suárez y Dembélé es tan innegociable como en la anterior época de Neymar junto a los dos primeros. Malcom, aún de baja por lesión, se topará con la mejor versión de Dembélé. Además, las alternativas que ofrecen Coutinho y Messi como falsos extremos reducen el espacio de Malcom en el equipo azulgrana.
