La Liga
La vuelta de Zinedine Zidane al Real Madrid viene acompañada de una carga emocional tan contradictoria como difícil de gestionar. ¿Ha sido buena idea traerlo de vuelta antes de que terminara la presente temporada? ¿Corre el riesgo de perder el misticismo que le acompañó en su primera etapa en Chamartín? ¿Podría quemarse antes del verano? Algo así me pregunto, a la vez que creo que pocos técnicos en el mundo son más idóneos para dirigir al cuadro blanco.
Sin pretender juzgar ni sobreproteger a Zidane, creo que no hay un solo técnico en el mundo que sea capaz de salvar la presente temporada del Madrid. El equipo lleva semanas pensando más en acabar el curso que en competir lo que queda de éste, y no resulta nada fácil salir de una situación así cuando no se puede competir por nada. ¿Cuál es el gran riesgo? Que Zizou pierda el aura con la que se fue y, sobre todo, que él mismo se queme y se autoconvenza de que regresar fue un error. En mi opinión, lo más sensato hubiera sido comenzar ‘de cero’ el próximo 1 de julio.
