La Liga
Marcelino García Toral tiene un gran problema esta temporada con el Valencia CF. Bueno, más que llamarle problema le llamaré oportunidad, pero la cruda realidad es que el técnico ‘ché’ tiene una dificultad añadida en lo que a la gestión de grupo se refiere: cuenta con cinco delanteros de primerísimo nivel. Con cuatro, si damos por hecho que Simone Zaza se marchará.
Gusten más o gusten menos, Santi Mina, Rodrigo Moreno, Michy Batshuayi y Kevin Gameiro son cuatro arietes que esperan jugar semana sí semana también. Luego todos saben que a un partido de fútbol sólo pueden salir once, pero el caso es que no estamos hablando de ninguna joven promesa que acepte su rol de revulsivo. No, todo lo contrario, estamos hablando de cuatro delanteros que quieren sentirse intocables.
A partir de aquí, no es necesario decir que la presencia de unos y otros hará que todos ellos suban el nivel por miedo a perder el puesto, y que el gran beneficiado será el equipo. Sin embargo, hay una cosa que resulta imposible de obviar, y es que el Valencia cuenta con cuatro futbolistas que serían titulares en el 90% de equipos de LaLiga, lo cual no es nada fácil de gestionar.
