La Liga
El Atlético de Madrid ha cerrado uno de los mejores mercados de fichajes de toda su historia, haciéndose con los servicios de jugadores de altísima calidad como Rodrigo de Paul, Matheus Cunha o Antoine Griezmann, invirtiendo en estas tres incorporaciones un total de 70 millones de euros que sirven para reforzar de manera excepcional la delantera del conjunto que dirige el técnico argentino Diego Pablo Simeone.
Sin embargo, si hacemos un breve repaso a la plantilla completa del Atlético de Madrid, podemos observar que existen ciertas carencias que el conjunto rojiblanco parece haber obviado a lo largo de este verano, habiendo dado salida a jugadores como Saúl Ñíguez que han provocado que en estos momentos el conjunto colchonero tan solo tenga tres futbolistas para ocupar el centro del campo como son Koke, Geoffrey Kondogbia y Héctor Herrera, siendo incluso este último colocado en la rampa de salida a lo largo de este verano ya que no entraba en los planes para el actual curso.
Polivalencia al servicio de Simeone
Con este panorama por delante, Simeone tiene que afrontar una temporada en la que si bien es cierto que cuenta con futbolistas polivalentes como Marcos Llorente o el ya mencionado Rodrigo de Paul para ocupar alguna posición en el centro del campo, no cuenta con demasiados futbolista cuya posición natural sea la de centrocampista, lo que puede suponer un serio problema llegado el momento clave de la temporada si el conjunto rojiblanco no cuenta con esos futbolistas capaces de rendir al máximo en esa posición, poniendo en riesgo la consecución de los objetivos marcados por el conjunto rojiblanco esta temporada.
