La Liga
Desde hace muchos meses, la tensión entre la plantilla y la directiva del FC Barcelona no hace sino crecer. Los jugadores, en varias ocasiones, ya han manifestado su descontento con el actuar de Josep Maria Bartomeu y sus directivos, siendo Gerard Piqué y Leo Messi los principales nombres que han dejado caer que se encuentran en desacuerdo con lo que el club está realizando en los últimos tiempos. El defensa cuestionó la pretemporada del Barça, algo que ha provocado muchas lesiones y falta de ritmo en las primeras jornadas, además de atacar al club por usar la prensa en su contra. El 10 azulgrana, por su parte, reconoció que dudaba que el club hubiera dado el 100% para traer a Neymar.
La planta noble del Camp Nou no se encuentra nada cómoda con la situación que ha provocado Piqué en la última semana, con lo que consideran que son dos "salidas de tono" dejándoles en muy mal lugar de cara al público. Es por ello que desde la prensa catalana ya se habla de un acercamiento entre ambas partes, con una reunión que puede producirse pronto entre Gerard y el presidente pero serviría únicamente para que Bartomeu le pida a Piqué que cese esa clase de comentarios y no para acercar posturas puesto que según hemos podido saber, desde la plantilla las relaciones están completamente rotas.
Gran parte del vestuario ni se habla con Bartomeu. Leo Messi no tiene absolutamente nada de trato con el presidente, algo que se pudo ver hace poco en un acto, cuando el argentino incluso amagó con no saludarle, hasta que fue Bartomeu el que le tendió la mano. En el grupo que tiene la plantilla en Whatsapp, son continuas las mofas hacia Bartomeu (al que apodan como Nobita) y la directiva. De esta forma, el ambiente está más que enrarecido dentro del vestuario, aunque no entre ellos y el técnico, donde todo es muy cordial, sino que los problemas vienen con los que se encuentran dentro de los despachos.
El único motivo por el que Bartomeu intentó el fichaje de Neymar fue porque los pesos pesados del vestuario así se lo pidieron pero han quedado molestos con el proceder del club, ofreciendo ofertas ridículas para convencer al PSG. Los jugadores no están muy por la labor de recuperar la relación con la directiva, a la que hace meses le puso la cruz y no tiene mucha pinta que pretendan quitársela por el momento.
