UEFA Champions League
Lucas Alcaraz no podía haber vivido un peor debut en su regreso al Granada CF. Tratar de darle la vuelta a la tortilla a domicilio, ante el Atlético de Madrid, de bien seguro que no era la situación soñada por el técnico andaluz. Sin embargo, el 7-1 hoy encajado deja muy tocado al nuevo entrenador nazarí y evidencia los sinsentidos del club rojiblanco.
Se puede ser más de Paco Jémez o de Alcaraz, pero pasar de uno a otro pocas semanas después de haber iniciado un proyecto presuntamente a largo plazo no tiene sentido alguno. Especialmente por la filosofía, el modo de ver el fútbol y los principios enseñados hasta el momento. Y es que, mientras que de bien seguro el extécnico del Rayo ha dedicado muchas horas a la enseñanza de la presión tras pérdida, la posesión… el nuevo inquilino del banquillo nazarí se siente mucho más cómodo con repliegues intensivos y con poco dominio del esférico.
No obstante, no sólo por el radical cambio de estilo el Granada se equivoca. Durante los meses de julio y agosto, muy seguramente con la aceptación de Jémez, la entidad andaluza fichó futbolistas del perfil de Sergi Samper, Tito, Jeremie Boga, Andreas Pereira, Jon Toral, Mehdi Carcela-González, Alberto Bueno… entre otros. Jugadores de perfil combinativo y asociativo. ¿Qué harán ahora con Alcaraz? ¿Cambiarán radicalmente de modelo? ¿Y si no están preparados para ello?
