Óscar Duarte vuelve a sentirse futbolista del RCD Espanyol. Tras más de seis meses en el dique seco por culpa de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, el central costarricense lleva cuatro semanas entrenándose con el resto de sus compañeros y ha recibido ya el alta competitiva -que nada tiene que ver con la médica- por parte de Quique Sánchez Flores.
“Llevo más de un mes de entrenamiento, ya tengo el alta competitiva y ahora debe decidir el míster si quiere tenerme en cuenta para el fin de semana”, explicó recientemente el central blanquiazul. “Voy a seguir trabajando, esforzándome cada día en los entrenamientos para luchar por un puesto en el equipo. Quiero recuperar ese sentimiento que me dejó antes de la lesión”, sentenció Duarte.
Un Duarte que reforzará precisamente una de las posiciones que en verano más urgió mejorar: el centro de la zaga. Con Naldo, David López, Sergio Sánchez y Mario Hermoso, el zaguero costarricense lo tendrá complicado para entrar con regularidad. Sin embargo, nadie discute que se trate de un gran ‘fichaje’ para el Espanyol.