La Liga
Tras más de seis meses de su vuelta al Real Madrid, Mariano Díaz está igual que justamente antes de marcharse al Olympique de Lyon, es decir, es un futbolista suplente y que el entrenador (esta vez Santiago Solari) no tiene en cuenta. El delantero hispano-dominicano es el descarte habitual del técnico argentino y ya son muchos los encuentros que lo ha dejado en la grada sin opciones de que pueda saltar al césped.
Bajo mi punto de vista, Mariano debía haber sido sincero consigo mismo cuando recibió la oferta del conjunto merengue y debía haber esperado que la situación que viviría sería exáctamente la misma que la que vivió hace dos campañas, a la sombra de Karim Benzema. Jamás debería haber dejado el Lyon, donde se había convertido en titular indiscutible formando un grandísimo tridente con Memphis Depay y Nabil Fekir. Hace unos días apuntábamos que la mejor opción para Mariano es la de salir del Santiago Bernabéu en busca de un club que pueda darle los minutos que merece para encauzar el rumbo de su carrera deportiva ya que está a punto de cumplir 26 años y no deja de ser un suplente en el equipo madrileño.
