La Liga
Karim Benzema y Paulo Dybala centran el debate en Real Madrid y Juventus, respectivamente, durante las últimas semanas. Ambos atraviesan un bache en el terreno de juego, pero las consecuencias deportivas y las valoraciones públicas de sus clubes son muy distintas.
Benzema mantiene la titularidad en el Madrid, y el apoyo de su entrenador, Zinedine Zidane, también es inquebrantable ante los medios de comunicación. “Le voy a defender hasta la muerte“... “Karim está bien”, declaró el técnico francés recientemente.
Mientras, la Juventus ejerce el pragmatismo y no oculta la crisis de Dybala con el objetivo de que éste reaccione. El delantero argentino ha sido suplente en las dos últimas jornadas de la Serie A, mientras el club y el entrenador manifiestan públicamente su descontento.
“El fútbol es un juego de equipo basado en el colectivo, no en el individuo. Dybala se encuentra en un momento difícil… debe encontrar el equilibrio adecuado entre la persona y el personaje para ser consciente de sí mismo”, ha afirmado Giuseppe Marotta, director general de la Juve. “Hay veces en las que los jugadores no están en su mejor momento y tengo que tomar decisiones. El banquillo no le gusta, pero está bien. Lo importante es reaccionar”, ha comentado Massimiliano Allegri, entrenador del equipo turinés.
Dos filosofías diferentes ante una crisis. La constante protección del Real Madrid hacia Benzema frente a la pública reprimenda de la Juventus a Dybala.
