La Liga
Gareth Bale no está cumpliendo con las expectativas en lo que llevamos de temporada. Pese a que empezó dejando muy buenas sensaciones y evidenciando que podía convertirse en el relevo de Cristiano Ronaldo en Chamartín, el paso de las semanas ha devuelto al madridismo una realidad tan dura como indiscutible: el astro galés no puede ser el nuevo crack de Lopetegui.
Por carácter, por falta de liderazgo, por prestaciones y por su problemática con las lesiones, Bale está muy lejos de ser el futbolista que el Real Madrid quiere que sea. Y teniendo en cuenta que tiene 29 años y que la parroquia blanca necesita ya mismo un ‘nuevo’ Cristiano, el madridismo debería asumir que ‘el Expreso de Gales’ no puede ser su jugador emblema.
Así pues, -y pese a que fui el primero que consideró que Bale podía ser el nuevo astro blanco-, creo que el crack galés está viviendo (o debería estar viviendo) su último curso en Chamartín. Camino de la treintena, está quedando más que claro que Gareth ni es ni llegará a ser el monstruo que creyó haber fichado Florentino. En mi opinión, en agosto deberían venderle e ir a por otro más joven.
