La Liga
Borja Iglesias se ha convertido esta mañana en el nuevo delantero estrella del RCD Espanyol. Semanas después de la marcha de Gerard Moreno al Villarreal CF, la entidad perica ha hecho oficial el histórico fichaje del ariete gallego. El fichaje más caro de la historia del club catalán: 10 millones de euros. ¿Buena decisión? Muy buena, en mi opinión.
Perfil diferente a Gerard, Borja es un delantero centro al uso más modernizado de lo que aparentemente parece. Alto y muy fuerte, el ex del Celta da la sensación de ser un ariete tosco, pesado, letal dentro del área y más bien 'inútil' fuera de ésta. Nada más lejos de la realidad, 'el Panda' es un futbolista mucho más rápido de lo que aparenta, muy bueno atacando espacios, móvil, dinámico, correcto en la asociación, buenísimo en el juego directo y con muchísima facilidad para el gol. No es todo lo plástico que sería Yago Aspas, -por ejemplo-, pero que nadie se piense que es un tipo Luca Toni porque no lo es.
Por otro lado, hay un aspecto a tener en cuenta en lo que al fichaje de Iglesias se refiere, y es la ilusión. El que fuera segundo máximo goleador de Segunda el curso pasado no ha jugado más que 10 minutos en Primera en toda su carrera, por lo que la firme apuesta del Espanyol supone un préstamo que el ariete gallego debe ir devolviendo con intereses. El cuadro catalán no sólo ha pagado diez 'kilos' por él, sino que le ha confiado el ser el número uno de su frente atacante. Y la verdad, dudo que Borja lo deje pasar.
