Antoine Griezmann fue sin lugar a dudas el hombre de la final de la Europa League que enfrentó al Atlético de Madrid y al Olympique de Marsella en Lyon. Un partido que siempre será recordado por un curioso gesto del francés con su compañero, e ídolo de los aficionados colchoneros, Fernando Torres.
Cuando Gabi anotó el 3-0, el jugador francés se acercó al banquillo para pedirle a Germán Burgos la entrada al campo de Fernando Torres, quien a menos de 5 minutos para el final del partido, aún no había entrado al campo. Ese gesto propició automáticamente el cambio, marchándose el francés ovacionado y Torres cumpliendo un sueño.
Una acción que quedará en el recuerdo, y es que Torres ha conseguido poner un final brillante a su etapa en el Atlético.