La Liga
El Nápoles tomó la arriesgada decisión de no acometer fichajes de renombre en el pasado mercado invernal. El club italiano confió en su plantel, a la vez que mantuvo en el mismo de varios líderes destacados de la plantilla, como son Lorenzo Insigne o Dries Mertens. Ambos jugadores fueron claves para pasada campaña, y es que el club consideró que únicamente había que hacer pequeños retoques para seguir creciendo.
Todo eso, unido al nivel y técnica de un Sarri que no perdona una, han convertido al club italiano en una de las revelaciones de la Serie A. No por el hecho de estar entre los grandes, ya que eso se presumía como posible, sino por luchar como lo hace y mantener una regularidad, algo fundamental para recoger trofeos a final de la temporada.
No debemos de olvidar, que en los últimos años han salido grandísimos futbolistas del Nápoles, como Gonzalo Higuain o Edison Cavani, pero aún así, el club siempre ha apostado por el talento y calidad, evitando hacer fichajes de renombre. Un modelo que hasta la fecha le está permitiendo luchar, y que esta temporada puede encontrar su ansiado salto definitivo.
