Premier League
Gennaro Gattuso es un técnico al que resulta muy difícil analizar e intentar criticar constructivamente. La bipolaridad de su rendomiento y la irregularidad (para lo bueno y para lo malo) de sus equipos convierte en compleja esta tarea para muchos analistas de la Serie A y expertos en fútbol internacional que lo han intentado. Pero en el fútbol, pese a la tendencia partidista que existe en todo momento a extremizar todo, la realidad es que ni la realidad es totalmente blanca ni eminentemente negra. Hay grises y Gennaro Gattuso es uno de ellos, bastante interesante de tratar.
La realidad es que podríamos simplificar todo este proceso cognitivo con una inferencia básica: Gennaro Gattuso es un gran productor de jóvenes talentos pero no un excelente entrenador. Y lo podemos explicar.
Las claves
- Gattuso es un gran generador de talento joven. Jugadores como Hirving Lozano o Victor Osimhen son las nuevas estrellas de un equipo histórico que aspira a competir la Serie A y en cuya reconstrucción deben tener mucha importancia los talenfos jóvenes. Los sienta, los educa, los controla, los dirige hacia el éxito, les da importancia, se la quita cuando debe...
- Sin embargo, Gattuso no es buen entrenador con la exigencia de la inmediatez de los resultados que hay implantada a día de hoy en el fútbol moderno. No es capaz de modificar partidos desde el banquillo a través de sus instrucciones o los cambios que se le permiten, no es un motivador nato, no es un preparador de partidos excelso (a veces sí, como vs Atalanta, pero no vs AZ Alkmaar).
En definitiva, un entrenador con muchos aspectos positivos a resaltar y otros muchos negativos que también deben ser remarcados, y que dejan la balanza de su nivel en un punto extraño de no retorno que bebe ampliamente de la subjetividad.
