Si hay un equipo al que debemos destacar el curso pasado ese es el Olympique de Lyon. El cuadro galo afrontó la fase final de la Champions League tras meses sin competir, pero eso no fue un problema para el cuadro de Rudi García. Plantado en las semifinales donde acabó cayendo con el posterior campeón, el todopoderoso Bayern de Múnich, varios futbolistas demostraron su valía y que pueden ser piezas valiosas para algunos de los mejores clubes del mundo. Y el Wolverhampton Wanderers de Nuno Espírito Santo consiguió uno de ellos por tan sólo 2 millones de euros. Hablamos, cómo no, de Fernando Marçal.
El lateral izquierdo se destapó como una de las piezas más importantes del cuadro galo en esta edición de la Champions League. Contra rivales de la entidad del Manchester City (Bernardo Silva, Riyad Mahrez o Kyle Walker atacaron por su banda) o la Juventus de Turín (con Paulo Dybala, Bernardeschi o Danilo), el brasileño mostró una solvencia que le colocó en las agendas de algunos de los mejores clubes europeos.
Así, Nuno suma a su plantel a un nuevo activo en los carriles, al lado de otros jugadores como Jonny Otto o Rubén Vinagre, puesto a cubrir con más interés del habitual tras la salida de Matt Doherty con destino al Tottenham Hotspur.
Ahora, se establecen dos principales dudas en torno al fichaje del brasileño: su adaptación al sistema de carrileros inamovible para Nuno y su irregularidad, que no le permite mostrar el nivel de julio durante todos los meses del curso. Si estos dos escollos están superados, por el precio que llega a Inglaterra podemos estar hablando de uno de los mejores refuerzos del verano relación calidad/precio.