Premier League
El FC Porto pasará a la historia como uno de los clubes mejor vendedores del mundo. A la altura del Sevilla FC, por poner un ejemplo que nos resulte familiar a la gran mayoría, el conjunto luso es experto en producir jugadores, o comprar barato, y vender por un precio mucho más elevado. Los últimos cracks que parece haber creado el equipo portugués son André Silva y Otávio.
Ambos, de la generación del 95, son probablemente las mayores perlas que tiene a día de hoy el Porto en activo, y que muy seguramente veremos salir en no más de dos o tres años a algún club puntero por un precio 10 o 20 veces mayor al de su valor de mercado actual, que es de 4 millones de euros en ambos casos.
André Silva, delantero centro de 20 años, está llamado a ser el ariete portugués del futuro. Alto y fuerte, aunque no en exceso, el joven atacante del Porto destaca por su poderío físico, su fuerza de salto y su capacidad rematadora desde dentro del área. A pesar de su juventud, es un auténtico killer. No obstante, no por ello deja de ser productivo lejos del área. Silva es capaz de caer a los costados, de recibir lejos de portería y de superar rivales en el uno contra uno. En la presente pretemporada de los ‘Dragones’ suma 8 goles en 8 partidos. Durará poco, pero saldrá por mucho.
Otávio, en cambio, es un perfil muy distinto, pero no por ello menos prometedor. Menudo, aparentemente frágil, pero con una calidad exquisita. Mediapunta brasileño capaz de jugar en cualquiera de los dos costados, así como por detrás de un 9, donde se siente más cómodo, destaca especialmente por su gran control del esférico, su mejor visión de juego y su gran capacidad de desborde y desequilibrio. La temporada pasada, a pesar de tener sólo 20 años, jugó cedido en el Vitoria Guimaraes un total de 25 partidos ligueros, en los que anotó 6 goles y repartió 9 asistencias. Valentía y personalidad no le faltan.
