UEFA Europa League
Mateo Kovacic ha luchado contra su teórico rol secundario en el Real Madrid desde el mismo día de su llegada. Sus primeros meses en el equipo blanco coincidieron con la crisis colectiva que acabó con la destitución de Rafa Benítez. La posterior incorporación de Zinedine Zidane al banquillo apenas cambió la situación del jugador croata. Casemiro fue el elegido por el técnico francés para reconstruir el centro del campo del Madrid.
Tras su primera temporada y en un entorno de rumores sobre su posible regreso al fútbol italiano, Mateo creció. La condición física de Kovacic mejoró y su amplio recorrido en el terreno de juego, acompañado de una notable conducción de balón, sorprendió gratamente al madridismo. Era un jugador diferente y replicaba en el campo a quienes le habían sentenciado precipitadamente.
Kovacic revindicó su valía para el Real Madrid, pero los movimientos del club en este mercado de verano reducen sus posibilidades en la plantilla. Marcos Llorente llega como recambio natural de Casemiro, mientras Dani Ceballos, cuyo fichaje es inminente, podrá relevar a Luka Modric en la posición de mediocentro.
Aunque la polivalencia de Kovacic es un valor añadido, la presencia de dos nuevos y jóvenes futbolistas en el centro del campo arrincona al futbolista croata. Zinedine Zidane dictará sentencia, pero Mateo es, a priori, el gran damnificado por las incorporaciones del Real Madrid.
