La Liga
Como no podía ser de otra forma, los mercados del FC Barcelona y el Atlético de Madrid estarán marcados por la decisión que, finalmente, acabe tomando Antoine Griezmann. En el caso del conjunto azulgrana, la llegada de Griezmann aportaría un salto de calidad y competitividad a la plantilla dirigida por Ernesto Valverde. Si recala en el Camp Nou, Ousmane Dembelé pasará a ocupar un papel secundario y el Barça a tener una de las mejores delanteras del mundo (sino la mejor), junto a Leo Messi y Luis Suárez.
Si no llega, el Barça tendrá que tomar una decisión en su parcela ofensiva: apostar por Dembelé como tercer integrante de su tridente y retener a Paco Alcácer para poder tener cambios, o bien, peinar el mercado en busca de otro jugador 'top' de la talla de Griezmann, con la dificultad que supone encontrar a un futbolista de este nivel y con 100 millones de cláusula.
En el caso del Atlético, lograr que Griezmann se quede sería retener a su mejor jugador y poder construir un ambicioso proyecto a su alrededor para volver a competir por la Champions League. Si, por el contrario, se acaba marchando, sería un varapalo para la planificación deportiva rojiblanca, que estaría obligada a fichar a un delantero de primer nivel, como Cavani, por ejemplo.
